En el desarrollo de su tarea los docentes ponen en juego capacidades propias de su capacidad. Es cierto que cada uno imprime sus características personales a la tarea que realiza y que hay rasgos propios de la enseñanza de ciertas materias o áreas, pero también es cierto que la actividad docente presenta rasgos generales que permiten establecer un marco básico de capacidades, necesarias para desenvolverse de manera adecuada. La actividad docente permite representar que tipos de problemas debe ser capas de resolver en que situaciones debería poder desenvolverse, que funciones tendría que estar preparado para cumplir y que instrumento debería dominar.
Un buen desempeño escolar
requiere capacidad para envolverse en distintas tareas, ellas están dirigidas a
crear los escenarios propios para los propocitos formativos de las escuelas,
puede decirse que estas tareas son la enseñanza interactiva, la planificación,
la evaluación, la coordinación de la dinámica grupal, la organización y
disciplina, y la actividad institucional. Cada una de estas dimensiones
expresan un aspecto importante de la tarea
escolar y cada una tiene importancia en el éxito de la misión de las
escuelas.
Un docente debe poder
dirigir adecuadamente las actividades diarias de aprendizaje. Este incluye la
preparación y presentación del material la puesta en marcha de actividades, la
organización y coordinación de la tarea y la ayuda de los alumnos para
propiciar el aprendizaje.
La “enseñanza” son las
actividades ligadas con las distintas posibilidades para guiar, ayudar o
conducir las tareas de aprendizaje. Agrupa las acciones del profesor relativas
a la presentación del material, la puesta en marcha de tareas y la creación de
situaciones que propician distintos tipos de aprendizaje en sus alumnos. Puede
decirse que esta tarea se compone por tres aspectos principales: gestionar la
clase, prestar ayuda pedagógica y generar situaciones de aprendizaje. Pero
también debe ser capaz de crear un marco para el aprendizaje y la experiencia
educativa favoreciendo la vida grupal y creando un orden de trabajo.
El maestro de educación
especial debe establecer contacto con sus estudiantes y con sus semejantes,
ante todo el es un ser humano y racional en medio de un contexto social.
Cada dia esta en constante
investigación para buscar nuevas alternativas de cambio en su aula para
impartir un proceso de enseñanza aprendizaje a travez de estrategias
significativas que inviten a estudiante a generar interés por lo que hacen y
por aprender. No solo es llenar la mente de conocimientos si no conducir el
camino hacia una calidad de vida, ser autónomos de si mismo y capaces de
surgir.
El maestro debe brindar las
herramientas necesarias, estrategias pedagógicas para mejorar la calidad de
aprendizaje, sin dejar atrás de que es también un acompañante formador y
estimulador en sus estudiantes con el propósito de guiarlos hacia el futuro en
el que sus alumnos se puedan sentir útiles a la sociedad.
El educaror especial ante
todo debe ser autónomo , auto suficiente, capaz, creativo, innovador, que se
mida a los retos de fortalecerse como persona, para ayudar a buscar soluciones
y alternativas de cambio ante una dificultad o problema de sus estudiantes en
el aula o fuera de ella, es decir el valor que tiene el docente en su entorno
en el cual debe existir una interrelación entre docente, padre de familia,
alumnos, comunidad.
El rol del docente de
educación especial es el más exigente, pues debe ser ante sus alumnos un
impacto social, que sea integro desde sus diferentes aspectos, Si el educador
especial es un dinamizador y socializador de estos aspectos va a contribuir a
la formación de un ser complejo capaz de ser autónomo e independiente.
A continuación se desarrollaran tres patologías desde su origen como ser el caso de discapacidad auditiva, síndrome de down y trastorno de déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH); y dependiendo de cada patología, como el maestro de educación especial dentro del ámbito educativo va a llevar a cabo diversas actividades, juegos, estrategias para que el alumno pueda mejorar su desarrollo, habilidades, estar incentivado, mejorar su autonomía y que a partir de allí tenga mayor entendimiento del mundo que lo rodea.
Sordos e Hipoacusicos
¿Qué es la discapacidad
auditiva?
Lo
que ahora llamamos sordera, es el término usado generalmente para la
discapacidad auditiva, una palabra que se usa para describir todos los
tipos y grados de pérdida auditiva y frecuentemente utilizado como sinónimo de
deficiencia auditiva e hipoacusia.
¿Cómocomunicarnos con un niño con problemas auditivos?
Estrategias metodológicas para niños con
discapacidad auditiva
El
llevar a cabo adaptaciones metodológicas persigue la finalidad de que el alumno
realice aprendizajes significativos y
motivadores. Existen numerosas estrategias para que el alumno sordo se
encuentre cómodo y motivado en el aula. Algunas pueden suponer todo un reto
para el profesor, que deberá cambiar muchos de los hábitos adquiridos con
alumnos oyentes, como: hablar de espaldas a la clase, descuidar su forma de
vocalizar, etc. No hay nada en la sordera, en si misma, que impida desarrollar
un pensamiento abstracto de máxima complejidad. Los alumnos
conservan todos sus potenciales intelectuales es decir, son capaces e
inteligentes aunque, eso no es suficiente, estos niños necesitan: experiencia,
información precisa y razonada, entorno rico y estimulador y un sistema
simbólico de calidad. Por lo tanto, las estrategias metodológicas que empleemos
para tener un buen desarrollo de la clase deben de:
“EL
USO DE ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS BENEFICIA A TODOS LOS ALUMNOS, NO SOLO A LOS
QUE PRESENTAN DISCAPACIDAD AUDITIVA”
La discapacidad
auditiva, también conocida como hipoacusia es esa incapacidad parcial o
total para escuchar, en uno o ambos oídos. Las personas con esta condición
tienden a tener dificultades para adquirir y producir su lenguaje, lo que hace
que sea más complicado comprender lo que sucede en su entorno.
En
dicha investigación se tuvo como resultado que la comprensión en el lenguaje y
el habla, esta netamente relacionada con la capacidad auditiva. También se
comprobó que tienen muchos más errores en la pronunciación, determinando
que la discapacidad auditiva representa un déficit grande en el
aprendizaje del habla.
Actividades
para niños con discapacidad auditiva
En
casos de hipoacusia, los docentes de aula y especialistas en dificultades del
aprendizaje, tienen que realizar actividades que ayuden al niño a
adaptarse a su entorno. Estos niños en su mayoría demuestran curiosidad por
palpar objetos, centrando su atención en colores llamativos, figuras que se
mueven, fotografías e ilustraciones.
Por
dicha razón, es importante potenciar esa curiosidad, facilitando el aprendizaje,
aprovechando los intereses y habilidades del niño.
Entre las actividades máspropicias para fomentar el aprendizaje en niños con discapacidadauditiva tenemos:
Entre las actividades máspropicias para fomentar el aprendizaje en niños con discapacidadauditiva tenemos:
A
continuación exponemos una lista
de juegos y actividades para niños sordos que puedes realizar en
el ámbito educativo e incluso en casa para mejorar su autonomía y entendimiento
del mundo que le rodea.
- Actividades para captar sonidos
- Actividades para captar voces
- Actividades para ver de donde vienen los sonidos
- Actividades para diferenciar los sonidos y reconocerlos
- Actividades para desarrollar la autonomía
- Actividades para reforzar el lenguaje
Síndrome de Down
El síndrome de Down es quizás uno de los síndromes más comúnmente conocidos por la gente a diferencia de otros tipos de síndromes o enfermedades que no son tan fácilmente reconocibles. El síndrome de Down es específicamente hablando un trastorno de tipo genético que surge a partir de la alteración de los parámetros normales de los genes y de la presencia extra del cromosoma 21 que en lugar de estar compuesto por dos elementos cuenta con tres. Este fenómeno genético se conoce como trisonomía del par 21 y es justamente la explicación científica para este síndrome.
El juego y los juguetes para los niños con síndrome de down
El síndrome de Down es quizás uno de los síndromes más comúnmente conocidos por la gente a diferencia de otros tipos de síndromes o enfermedades que no son tan fácilmente reconocibles. El síndrome de Down es específicamente hablando un trastorno de tipo genético que surge a partir de la alteración de los parámetros normales de los genes y de la presencia extra del cromosoma 21 que en lugar de estar compuesto por dos elementos cuenta con tres. Este fenómeno genético se conoce como trisonomía del par 21 y es justamente la explicación científica para este síndrome.
El juego y los juguetes para los niños con síndrome de down
María
Victoria Troncoso
Profesora Especializada en Pedagogía Terapéutica
Profesora Especializada en Pedagogía Terapéutica
El
juego:
Todos
los niños necesitan jugar. No sólo porque lo pasan bien -lo cual ya sería
suficiente-, sino porque es imprescindible para un buen desarrollo de su
personalidad. Aprenden a conocerse y a conocer lo que les rodea. Aprenden a
manejar su cuerpo y a usar materiales diversos para alcanzar unos objetivos.
Los
niños sin problemas tienen capacidad para aprender a jugar por sí mismos, sin
la ayuda de un adulto -aunque les conviene jugar mucho con sus padres- e
incluso pueden jugar con poco material específico.
Sin
embargo, los niños con síndrome de Down no suelen tener esa
iniciativa propia y necesitan ser ayudados desde que nacen. Dadas sus
condiciones físicas y psíquicas tienen dificultades para aprender a jugar. El
tiempo, esfuerzo y entusiasmo que debe dedicárseles, se verán compensados
cuando se descubre que, poco a poco, van siendo capaces de desplegar
actividades propias con iniciativa y creatividad.
Para
empezar, muchos juegos deben realizarse sin juguetes. Es el adulto u otro niño
quien pone su persona, su cara, sus movimientos, sus canciones, su capacidad de
representación o simbolización.
De
este modo, el bebé juega con la cara de su madre: la mira, la
observa, la explora con sus manos. A partir de los seis meses disfruta con las
canciones y rimas populares: "Cinco lobitos", "Toca
palmitas", "Aserrín, aserrán", "Arre borriquito"... El
niño con síndrome de Down necesita de un modo especial estos juegos y aprenderá
a hacer los gestos adecuados, incluso anticipándose al texto. Más tarde, será
capaz de escuchar cuentos mirando imágenes; y por último, podrá representar él
mismo algún personaje o animal y participará en actividades de simbolización.
Además
de estos juegos que deben realizarse a lo largo de toda la infancia, hay otros
en los que es preciso utilizar juguetes. También será necesario que el adulto
guíe al niño con síndrome de Down y le enseñe y facilite el uso y disfrute del
material que se le ofrece.
Los
juguetes:
Los
juguetes deben reunir unas condiciones mínimas para cumplir eficazmente el doble
objetivo de divertir y enseñar. Estas condiciones son la seguridad y la
adecuación a la edad de desarrollo del niño.
La
seguridad implica que no haya riesgos de daño. Por ejemplo, que no puedan
descomponerse en piezas pequeñas que el niño pueda tragar, o romperse en trozos
afilados que pinchen -o corten, o que estén pintados con pinturas tóxicas que
contengan plomo y el niño puede chupar...
En
cuanto a la adecuación al desarrollo del niño, hay que tener en cuenta su
capacidad física y psíquica y elegir aquello que más pueda atraer su atención y
estimular su actividad exploratoria y creativa. Todos los niños pasan por unas
etapas y en cada momento son más adecuados unos juguetes que otros.
Los
niños con síndrome de Down también pasan por esas etapas, aunque con algunas
dificultades y retraso. Por este motivo es preciso que dispongan de material
más abundante y mejor seleccionado que otros niños.
Actividades
para mejorar la atención
1. Cuéntame un cuento
2. ¡Somos músicos!
Actividades para
mejorar la psicomotricidad fina y gruesa
Los niños con Síndrome de
Down necesitan realizar actividades de psicomotricidad fina y gruesa para
fortalecer los músculos de los dedos y de las manos y así poder realizar todo
tipo de movimientos con éstas para aumentar su autonomía. A continuación presentamos varios ejercicios que podéis
utilizar:
3. ¿Cuál es su forma?
4. Cortamos filas para hacer
bolitas
5. ¿Cuántos objetos hay en
la bolsa?
TDAH
Definición y tipo
El trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH), es un trastorno que se inicia en
la infancia y se caracteriza por dificultades para mantener la atención,
hiperactividad o exceso de movimiento e impulsividad o dificultades en el
control de los impulsos.
La característica esencial
del TDAH es un patrón persistente de desatención y/o
hiperactividad-impulsividad, más frecuente y grave que el observado
habitualmente en sujetos de un nivel de desarrollo similar.
La atención es un proceso
complejo, relacionado con actividades como seleccionar información relevante
sobre lo irrelevante, mantener la atención de forma constante durante un tiempo
prolongado o realizar una actividad evitando distractores. El déficit de
atención no implica una incapacidad total para mantener la atención, el alumno
con TDAH puede atender como cualquier otro en determinadas circunstancias, pero
a costa de una fatiga mucho mayor. Su falta de atención no es incompatible con
cierto éxito en tareas de este tipo cuando:
- Su motivación es muy elevada.
- Compensa con un nivel elevado de
capacidad y buenas estrategias.
- Se encuentra enfocado o redirigido en
una actividad.
Los niños con TDAH pueden
tener mucha dificultad en la atención en situaciones en las que la estimulación
es lenta y monótona. Mantener la atención en situaciones de este tipo les
produce una fatiga mayor que a los demás alumnos, reflejándose en:
- Buen rendimiento inicial seguido del
abandono de la tarea.
- Rendimiento inconstante (conecta y
desconecta en la tarea).
- Una dedicación prolongada pero con
múltiples errores producto de la fatiga.
- Trabajo adecuado pero extremadamente
lento.
En general, para el profesorado es importante captar y mantener la atención del alumnado durante todo el tiempo, así como prestar atención a todos los alumnos de manera equitativa, ya que los procesos atencionales tienen una influencia considerable sobre el control y el rendimiento del alumnado. Es necesario utilizar estrategias para captar y mantener la atención del alumnado, prestando el profesor atención a cada alumno en la medida que lo necesita y de manera más acusada a los niños hiperactivos, ya que como sabemos existe un déficit en los mecanismos atencionales. Un clima de atención generalizado es una condición previa imprescindible para empezar cualquier actividad escolar y la forma de iniciar la clase es a menudo decisiva, condicionando todo lo que sucede a continuación. Todo ello se traduce en la creación de unas condiciones favorables para el trabajo.
Estrategias Generales
:
1.- Crear rutinas de inicio
rápido en clase
2.- Empezar con actividades
incompatibles con la distracción
Escrito por: María A. Muñoz
Cadavid. Facultad de Ciencias de la Educación. Universidad de Santiago; Alfonso
Barca Lozano
“Los niños hiperactivos se
presentan como alumnos/as que “entorpecen”y “dificultan” la marcha de la clase
y que, en gran número de ocasiones, se ven abocados no solo al fracaso escolar
sino tambien a un rechazo tanto por parte de profesores como de sus propios
compañeros. En estos momentos en que el discurso de la escuela inclusiva entra
de lleno en el panorama educativo, parece importante plantearnos de que manera
se puede intervenir para facilitar la integración de estos alumnos, máximo
cuando investigaciones recientes, Barkley (1990), Du Paul y Stoner (1994),
Miranda (1996), señalan que para que dicha intervención sea eficaz deberá
llevarse a cabo en los contextos en los que tendrán que ejecutarse los
comportamientos deseados. Es por ello que, en el presente trabajo, proponemos
una serie de reflexiones y unas lineas de actuación que ayuden al profesor a
entender y comprender al alumnado afectado por dicho trastorno, asi como a
realizar intervenciones que faciliten su inclusión en la dinámica del aula”
Al abordar las estrategias
de intervención en el ámbito escolar, nosotros queremos incidir en estrategias
que el profesor puede llevar a cabo en el aula para mejorar la escolarización
de estos alumnos.
Pensamos que dadas las
características de este síndrome en el que destacan la impulsividad, los
problemas de atención y las alteraciones comportamentales, el profesor deberá
incluir todas aquellas técnicas que ayuden a la mejora de estas manifestaciones
y que puedan ser aplicables en el contexto educativo en el marco del aula
escolar.
Es evidente que en las
aportaciones que intentamos hacer seguidamente no queremos minimizar la
problemática de la hiperactividad, pero si que nos parece importante
plantearnos que es 10 que un profesor la puede hacer, a partir de sus propios conocimientos y de su
propio perfil profesional, para no sentirse desolado ante la presencia en el
aula de niños hiperactivos.
No es necesario puntualizar
que el profesor no es un terapeuta, ni puede ni debe ejercer como tal, ni el
aula es tampoco un ámbito semejante a un escenario terapeútico, pero con todo
el profesor debe ser capaz de ayudar al niño hiperactivo que se encuentra en la
misma y cuya forma de comportarse a veces le desborda.
Dado que nos situamos en el
ámbito educativo debemos de tener presente que los niños hiperactivos molestan
al profesor porque interfieren en la dinámica de la clase, se levantan, toman
objetos de sus compañeros, suelen precisar demandas que exigen satisfacción
inmediata so pena de alterar la conducta seriamente si la gratificación no
ocurre… y en este contexto una reflexión importante es aquella que nos lleva a
preguntarnos acerca del papel que el profesorla puede desempeñar a la hora de
ser capaz de “contener” al alumno hiperactivo.
Resulta bastante generalizado el hecho de que el profesor cuando se encuentra con este tipo de alumnos en sus aulas, en ocasiones, no es capaz de contener los sentimientos desbordados (agresividad, impulsividad…) que dicho alumno presenta, y le resulta dificil situarse en ese espacio emocional que se debe de establecer entre profesor y alumno, para ayudar a conseguir un ambiente idóneo en el que se desarrollen los procesos de enseñanza-aprendizaje.
Resulta bastante generalizado el hecho de que el profesor cuando se encuentra con este tipo de alumnos en sus aulas, en ocasiones, no es capaz de contener los sentimientos desbordados (agresividad, impulsividad…) que dicho alumno presenta, y le resulta dificil situarse en ese espacio emocional que se debe de establecer entre profesor y alumno, para ayudar a conseguir un ambiente idóneo en el que se desarrollen los procesos de enseñanza-aprendizaje.
Se puede decir que aquí
entra en juego la propia capacidad del docente para ejercer la contención de
las conductas perturbadoras que el niño hiperactivo puede presentar, en el
sentido de que la contención, como señala Puigdellivol (1997), se debe de entender
como la ayuda dispensada a los alumnos para que comprendan el alcance de sus
propios sentimientos y, con ello, puedan modular su expresión en formas más
adaptadas y menos perturbadoras.
Así pués para que el
profesor pueda contener las manifestaciones de la conducta de sus alumnos, es
necesario por un lado que entienda dicha conducta y que el alumno capte que el
profesor comprende sus dificultades.
A lo largo del desarrollo
evolutivo se va a apreciar la gran importancia que tiene el descubrimiento del
propio cuerpo, y que nos vincula a todos los procesos de vivenciación del
esquema corporal, al descubrimiento de sus capacidades en el orden de los
movimientos y al descubrimiento de los otros, del medio y del entorno. En este
proceso adquieren un papel protagonista las conductas motrices: conductas
motrices de base, conductas neuromotrices y conductas perceptivomotrices,
conductas todas ellas que están presentes en el desarrollo de procesos
cognitivos básicos tales corno la atención y el control.
De este modo el desarrollo
psicomotriz será un factor de especial relevancia en el proceso evolutivo de
los seres humanos, y dicho desarrollo va a mantener una estrecha relación con
los mecanismos de base que están en el origen de la vida mental, asi como con
las reacciones tónico-emocionales, de equilibrio, de fijación de la atención,
de justa aprehensión del tiempo y del espacio… produciéndose una estrecha
relación entre inadaptaciones de origen motriz y determinadas diticultades del
aprendizaje escolar e inadaptaciones afectivas.
En las aulas se asiste a un
complejo mundo de relaciones sociales (alumno-alumno, alumnoprofesor), y no hay
duda que según se planteen las distintas estructuras del aprendizaje y de los
procesos instruccionales que pone en juego un profesor se van a condicionar
tanto las posibilidades de interrelación como las del propio aprendizaje.
Desde la concepción
constructivista del aprendizaje escolar y de la enseñanza, resulta de especial
importancia reflexionar acerca de las pautas interactivas que se establecen
entre el profesor y los alumnos asi como entre los propios alumnos en el
transcurso de las actividades de enseñanzaaprendizaje que tienen lugar en el
aula, ya que en toda situación de enseñanza-aprendizaje se ponen en juego
procesos cognitivos pero tambien se generan afectos y sentimientos entre los
alumnos que influirán en el desarrollo del autoconcepto y en el sentimiento de
competencia y que van a mediatizar los propios procesos cognitivos.
Es sabido que en los alumnos
hiperactivos con problemas de comportamiento la interacción con personas y
objetos no suele producirse espontáneamente, y resulta necesario estructurar
los ambientes de aprendizaje y organizar intencionalmente actividades de forma
continua y sistelnática para provocar estas relaciones.
Se trata pués de planificar
de forma intencional y rigurosa, actividades compartidas que favorezcan el
desarrollo social y el aprendizaje de los alumnos, tomando en consideración las
interacciones profesor-alumno, las interacciones alumno-alumno, y la calidad
afectiva de la relación y del ambiente del aula.




